Por. Sofía Pacheco
*Un escándalo el desmantelamiento y persecución de las autoridades portuarias que resultaron huachicoleros
*Mónica Villarreal, Erasmo González y Armando Martínez no podrán evadir su complicidad
La tragedia huachicolera ha alcanzado la línea del suicidio en Altamira, el capitán naval Abraham Jeremías Pérez Ramírez se dio un tiro ayer en los patios del parque industrial marítimo de su zona.
Se presume que el fatídico acto fue a consecuencia del señalamiento que un testigo protegido de FGR identificado como “Santo”, un ex director de la Aduana de Tampico entre 2023 y 2025, hizo en contra de Pérez Ramírez y otras personas que laboran en la UNAPROP
Según la versión de “Santo” unos 14 buques con huachicol atracaron en el puerto jaibo durante su gestión, cada cargamento a él le generaba 300 mil pesos por soborno, a su sub director de operaciones de Aduanas Claudio Estudillo Villalobos 200 mil pesos, mientras que para el sub director de vigilancia y control Sergio Varela, así como para Perla Elizabeth Castro Sánchez -jefa de departamento y operaciones-, al igual que Endira Xóchitl Palomo Chávez jefe de departamento de recintos fiscales y para el jefe del departamento de módulos Raúl Mendoza, el pago por corrupción era de 125 mil pesos para cada uno.
Los de a cien mil pesos son:
Abraham Jeremías Pérez Ramírez y Raúl Tavera González, Ismael Ricaño Matías y Natalia Joselyn Gutiérrez Gutiérrez a quienes les daba 100 mil pesos por cabeza.
“Santos” dice que todo esto ocurrió en la gestión del grupo llamado “Los Primos” que punteaba el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna y su hermano el contraalmirante Fernando Farías, ambos sobrinos consentidos del ex Secretario de Marina José Rafael Ojeda Durán.
Según el dicho del testigo protegido, seis buques huachicoleros atracaron hasta 14 veces del 1 de Octubre del 2024 a Enero del 2025. El pago por corrupción de cada barco con miles de litros de combustible ilegal era de 1 millón 750 mil pesos, pero la suma totalitaria que hace la FGR por las operaciones de su testigo dictan que fueron 24 millones 500 mil pesos lo que este pagó en sobornos -desde el 1 de Agosto del 2023 al 16 de enero del 2025-, el tiempo que duró su gestión como Director de la Aduana de Tampico.
El hombre que ahora canta como jilguero, le ha dicho en sus declaraciones a la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada (FENDO) que está arrepentido, triste y avergonzado por sus crímenes al servicio de “los primos” y de muchos personajes y autoridades de diferentes niveles de gobierno, a los que también compraba con coimas millonarias.
Este es el momento en que usted, yo y todo ser pensante voltea a ver a los alcaldes de la zona sur, Mónica Villarreal Anaya, Erasmo González Robledo y Armando Martínez, quienes como los 3 alegres compadres siguen improvisando cajas chinas para distraer la atención social en estos momentos en que en cualquier instante serán delatados, si no por el testigo “Santo”, por cualquiera de los 14 detenidos con relación al caso que ya están hablando en la SENDO.
Lo dijimos cuando en Tampico incautaron más de mil litros de Huachicol: que resulta evidente la corrupción de las autoridades portuarias en contubernio con las municipales de la zona sur que sí o sí, terminarán siendo delatados, si no procesados judicialmente, porque con uno se protegen los tres, por lo menos exhibidos.
Usted y yo ahora sí podemos decir con sospecha bien fundada que esa posibilidad es perfectamente viable y no solo suponerlo.
No es lo mismo alcaldesa Mónica, alcaldes referidos, acoger a sus comadres, compadres y amantes en las listas de proveedores, o darles el hueso en cualquier secretaría, que ser delatado por corrupción con el crimen organizado que al final del día es parte del narco terrorismo que Donald Trump está dispuesto a acabar.
Tiempo al tiempo y sin baños de falso pudor inmaculado, porque en calidad de primera autoridad municipal si no son corruptos, entonces son muy tontos.
El testigo “Santo” relata como recibían los cargamentos con pedimentos falsos acreditando aceites a pesar del evidente olor a combustible, posteriormente sacaban el huachicol en pipas, mismas que circulaban libremente por los 3 municipios hasta su destino.
Tamaulipas sin duda alguna es un foco de atención para esta nueva etapa del plan de saneamiento en el renglón de seguridad mexicana a placer, conveniencia e interés de Estados Unidos ya que el famoso “acuerdo de cooperatividad” no es otra cosa que las órdenes del gobierno de Trump aplicadas en nuestro país para salvarnos de la intervención militar.
Y no es que a la población mexicana no nos convengan esas acciones contra el crimen organizado en cualquiera de sus modalidades, al pueblo si, al narco gobierno federal yo creo no tanto; de lo contrario algo hubieran hecho en el sexenio de AMLO periodo en el que se desarrolló esta forma de corrupción a través del Huachicol Fiscal, actividad que ha beneficiado a las campañas electorales morenistas, no a todas, habrá sus honrosas excepciones.
Nos leemos la próxima vez
